Si eres de los que se quitan los auriculares a los veinte minutos porque notan el oído taponado, sudado o directamente dolorido, Samsung tiene algo que contarte. La marca coreana ha presentado los Galaxy Buds On, sus primeros auriculares de clip y oído abierto: no se meten en el canal auditivo, sino que se enganchan al lateral de la oreja como si fueran un pendiente con superpoderes musicales.
Samsung los anunció el 30 de septiembre y salen a la venta en Corea del Sur el 27 de octubre, según SammyFans. El resto del mundo llegará «después», sin fecha concreta todavía. Y aunque Samsung llega tarde a esta fiesta, que llegue es justo la noticia: cuando el mayor fabricante de auriculares Android se apunta a un formato, ese formato deja de ser una rareza y pasa a ser una opción de las de verdad.
Qué son los Galaxy Buds On (y por qué no son unos Buds más)
Los auriculares de botón de toda la vida, los in-ear, sellan el canal auditivo con una almohadilla de silicona. Eso es estupendo para aislarte del ruido y para que los graves peguen fuerte, pero tiene su precio: presión, calor y esa sensación de «tengo algo metido en la oreja» que a mucha gente le resulta insoportable tras un rato.
Los Galaxy Buds On hacen justo lo contrario. Se sujetan con un clip al borde de la oreja y dejan el altavoz apuntando hacia dentro, pero sin taponar nada. Resultado: oyes tu música y el mundo que te rodea. Según 9to5Google, Samsung los define como sus primeros Galaxy Buds «verdaderamente abiertos», y el estuche de carga es prácticamente el mismo que el de los Galaxy Buds 4.
Especificaciones y funciones: lo que sabemos
Samsung todavía no ha soltado la ficha técnica completa (ni peso ni certificación IP, por ejemplo), pero con lo publicado por Lowyat.net y 9to5Google ya podemos hacernos una idea bastante buena:
- Chip: Qualcomm Snapdragon S7 Gen 1 Sound Platform con amplificador de clase D de alta eficiencia.
- Altavoces TwinBoost: pensados para reforzar los graves, el talón de Aquiles de casi todos los abiertos.
- Autonomía: hasta 9,5 horas de música seguidas con una carga (sin contar el estuche, cuya cifra aún no se conoce).
- Volumen automático: sube o baja según el ruido que haya a tu alrededor.
- Reducción de fugas de sonido: para que el del asiento de al lado no se entere de tu playlist de reguetón de 2017.
- Llamadas: tres micrófonos, un sensor de vibración ósea (Voice Pickup Unit) y aprendizaje automático para aislar tu voz.
- Controles: toques suaves en la parte trasera de cada auricular y gestos con la cabeza para contestar o colgar llamadas y apagar alarmas.
- IA: Gemini Live con un «Hey Google, let's talk live» y notas de voz rápidas con una pulsación larga (buscables con Bixby), con un móvil Galaxy compatible.
- Precio en Corea: 299.000 wones (unos 220 dólares al cambio), de momento solo en negro.
Lo de asentir con la cabeza para coger el teléfono suena a ciencia ficción hasta que te pilla una llamada con las manos llenas de bolsas del súper. Ahí lo vas a agradecer.
Samsung llega tarde, pero llega donde importa
No nos engañemos: los auriculares de clip no los ha inventado Samsung. Bose, Sony, Anker, Huawei (con sus FreeClip) o Nothing ya tienen modelos abiertos en el mercado. ¿Entonces por qué tanto revuelo?
Pues porque Samsung vende auriculares a lo bestia y, sobre todo, los integra con millones de móviles Galaxy. Cuando un formato pasa de ser «el experimento de una marca de nicho» a «lo que te ofrecen en la tienda junto a tu nuevo Galaxy», cambia la conversación. El auricular abierto deja de ser el capricho del runner que quiere oír los coches y se convierte en la respuesta por defecto para quien dice: «no quiero nada metido en el oído».
De hecho, en auriculario ya tenemos fichas de varios modelos abiertos que puedes comparar, como los Shokz OpenRun y los Shokz OpenMove (de conducción ósea) o los TOZO O2 OpenBuds. Y si lo tuyo es el deporte, en nuestra sección de auriculares deportivos encontrarás más alternativas.
El in-ear no va a desaparecer, pero ha perdido el monopolio de la comodidad. Y eso, para los que sufrimos con las almohadillas, es una gran noticia.
Vale, el titular de que «la era del in-ear se ha acabado» es un pelín exagerado. Pero sí es el principio de algo: el usuario medio ya no tiene que elegir entre auriculares cómodos de marcas raras o auriculares de marca que le taponan la oreja.
Auriculares abiertos: lo bueno y lo no tan bueno
Antes de correr a por unos, conviene tener claro qué ganas y qué pierdes con un diseño abierto como el de los Galaxy Buds On:
Lo que ganas
- Comodidad durante horas, sin presión en el canal auditivo ni oídos sudados.
- Seguridad al correr, ir en bici o caminar por la ciudad: oyes el tráfico.
- Puedes hablar con alguien sin quitártelos (y sin parecer maleducado).
- Menos sensación de «oído taponado» en las llamadas, porque oyes tu propia voz con naturalidad.
Lo que pierdes
- Cancelación de ruido: olvídate. En el metro o en un avión, el ruido entra sí o sí.
- Graves: aunque Samsung presume de TwinBoost, físicamente un diseño abierto nunca va a dar la pegada de un in-ear bien sellado.
- Privacidad: a volumen alto, algo de sonido se escapa, aunque haya reducción de fugas.
- Ecosistema: las funciones más jugosas (Gemini Live, notas de voz) piden un Galaxy compatible.
¿Pueden ser tus únicos auriculares?
Esta es la pregunta del millón. Nuestra respuesta corta: depende de dónde pases tus horas de escucha.
Si trabajas en casa, sales a correr, vas andando a todas partes y haces muchas videollamadas, unos auriculares abiertos como los Galaxy Buds On pueden ser perfectamente tu único par. Los vas a llevar puestos todo el día sin acordarte de que están ahí, que es lo máximo que se le puede pedir a un auricular.
Si en cambio te comes una hora de metro diaria, vuelas a menudo o eres de los que disfrutan analizando cada línea de bajo, vas a echar de menos la cancelación de ruido. En ese caso, lo sensato es tener unos abiertos como segundo par y quedarte con unos buenos in-ear con ANC o unos auriculares de diadema para los trayectos y las sesiones serias.
Por precio, unos 220 dólares los sitúan en la gama media-alta, en la misma liga que muchos in-ear con cancelación de ruido. Habrá que ver cuánto cuestan cuando lleguen a España y cómo rinden en pruebas reales, sobre todo en sonido y en esa autonomía de 9,5 horas, que sobre el papel es muy generosa para un modelo abierto.
En resumen
Los Samsung Galaxy Buds On no reinventan la rueda, pero sí la ponen a rodar en la carretera principal. Con un chip Snapdragon, buena autonomía, llamadas cuidadas y trucos como los gestos con la cabeza, son una señal clara de que los auriculares de clip han venido para quedarse. En cuanto se confirme su llegada a España te lo contaremos.
Mientras tanto, si estás buscando auriculares nuevos, échale un ojo a nuestra guía de los mejores auriculares de 2026, enfréntalos cara a cara en el comparador o date una vuelta por el blog para ver más novedades.


